Ana Ballabriga y David Zaplana, escritores

escribimos a dos teclados

El dios Aletes

Los romanos eran un pueblo que, en general, se mostraba muy tolerante con las creencias de los pueblos a los que conquistaban. Una pequeña concesión.

Asumían las divinidades de los pueblos conquistados con bastante facilidad, todo dios era bien recibido, nunca mejor dicho. Pasó con griegos, egipcios y frigios.

En Cartagena los romanos también decidieron incorporar a sus cultos un dios local: Aletes.

polybius

Polibio

Las referencias al dios Aletes se originan en una breve reseña que el historiador griego Polibio realiza en la descripción topográfica de Cartagena para el volumen X de sus Historias, donde cita a Aletes como héroe local.

Desde tiempos ancestrales se cuenta la leyenda de que existió un hombre llamado Aletes que vivió en la época anterior a que los cartagineses fundaran en el año 227 a.C. Qart Hadasht. Este hombre fue el descubridor de las minas de plata y plomo de la zona de La Unión y por esta razón se le acabó divinizando. La historia de Aletes llegó hasta la época romana de Cartago Nova y por esta razón, una de las cinco colinas que forman la orografía de Cartagena se llama, en su honor, el monte de Aletes. Precisamente se trata de la colina sobre las que se asentaban las puertas que marcaban el inicio del camino que llevaba hacia las minas de plata.

Aletes tiene un papel importante en la trama de Tras el Sol de Cartagena.

MonteAletes

Monte de Aletes en Cartagena

El pendiente que nos inspiró

Habíamos terminado de escribir “Cruzados en el tiempo” cuando decidimos ponernos manos a la obra para comenzar una nueva novela.

Corría el año 2003, nos acabábamos de mudar a Cartagena y la ciudad nos fascinó. David se crio en La Aljorra, un pueblo muy cercano, pero había pasado muchos años fuera estudiando, así que para ambos, Cartagena fue un verdadero descubrimiento. Decidimos compartir esta fascinación a través de la siguiente novela.

Así que comenzamos a dar vueltas a la trama. Queríamos que fuera una historia de aventuras, de misterio y en la que la ciudad de Cartagena estuviera muy presente, con su pasado íbero, cartaginés, romano, bizantino… Un pasado fascinante, fruto de su enclave: un puerto natural en un punto estratégico del Mediterráneo.

Comenzamos a recorrer la ciudad, sus museos y sus rincones, en busca de esa chispa que encendiera nuestra imaginación. Y finalmente, en el Museo Arqueológico Municipal la encontramos.

PendienteMuseo Una urna de cristal, muy cerca de la entrada, contenía una pequeña pieza de oro, un pendiente con un granate en el centro y cinco colgantes: una anforita y cuatro cadenillas, de las que colgaban flores. Era el llamado pendiente helenístico. Y se llamaba así porque contenía los elementos propios de la joyería helenística: utilización de colgantes en forma de ánfora y el granate entre las piedras de colores. Ya teníamos nuestra piedra angular para la historia a la que comenzamos a dar forma. Y es que el pendiente, esa pequeña pieza datada entre los años 330 y 200 a.C., hallada en unas excavaciones en el año 1968, es el elemento clave de la historia que desarrollamos en Tras el Sol de Cartagena.

CURIOSIDADES

En una visita que hizo la Reina Sofía al Museo Arqueológico, le regalaron una réplica del pendiente. Quizás la haya llegado a lucir en alguno de los actos oficiales en los que ha PendienteRomanaparticipado.

Nosotros compramos en el museo romano de Mérida unas réplicas que yo solía llevar en las presentaciones. En Cartagena aún no se pueden adquirir.

Existe la creencia de que el pendiente lo perdió una joven de la época que vino desde Grecia para ver un espectáculo de gladiadores en el anfiteatro de Cartagena.

Nosotros, en “Tras el Sol de Cartagena”, proponemos otra historia para este pendiente, una historia de romanos, cartagineses, dioses y poder.

Escribir a cuatro manos, cuestión de marketing

Hace unos días un escritor afirmó que no se podía escribir literatura en pareja, que decir que nosotros escribíamos a cuatro manos era una cuestión de marketing.

FirmandoSé que el hecho de que David Zaplana y yo escribamos juntos genera mucha curiosidad (he de decir que nosotros no solo escribimos a cuarto manos sino que, si me permitís la expresión, vivimos a cuatro manos). Esta curiosidad nace de la idea de que la creación literaria es la respuesta a la necesidad intrínseca del escritor de expresar o compartir su mundo interior con el resto de los mortales. Por tanto, no es posible que dos autores habiten el mismo mundo interior, eso sería un trastorno de personalidad o una paranoia compartida. Es decir, con esta premisa, podemos llegar a dos conclusiones: que nuestras obras no son literatura, o que uno escribe y ambos firmamos.

Sin embargo, en otras artes es diferente. Nadie espera que una película sea creada por un único artista (aunque puedan darse casos). Para que una producción cinematográfica llegue a su fin son necesarios muchos artistas trabajando juntos. Y no solo dos, el equipo está formado por uno o varios guionistas, uno o varios directores, uno o varios actores… Es decir, un equipo de artistas que comparten su visión sobre la obra y hacen sus aportaciones a la misma. Todo ello, eso sí, coordinado por el o los directores.

También encontramos colaboraciones en otro tipo de artes. Muchos escultores, pintores, fotógrafos, bailarines, performers… trabajan juntos para dar forma a una obra.

Vuelvo a la literatura. Cada escritor tiene su respuesta sobre por qué escribe. Algunos simplemente escriben para expresarse, los menos. Lo más lo hacemos para poder comunicarnos con los lectores y poder exponer una serie de inquietudes que nos asaltan. Entonces, si un escritor es capaz de compartir esas inquietudes con sus lectores, ¿no puede hacerlo un escritor con otro y llevar a cabo un mismo proyecto?

David Zaplana y yo nos conocimos hace ya muchos años cuando ambos estudiábamos nuestras respectivas carreras en Valencia. David me contó el argumento de una novela que había empezado a escribir y yo comencé a hacerle mis aportaciones. Finalmente escribimos la novela “Cruzados en el tiempo” juntos. Es decir, nuestra forma de trabajo nació de la manera más natural, simplemente porque a David y a mí nos gusta soñar juntos.

Lanzo mi propia reflexión. Cuando un escritor afirma que no es posible hacer literatura al alimón, lo que realmente está planteando es que él no sería capaz y además se sitúa en un plano superior a lo que no comprende. Es decir, no se trata de una cuestión de marketing en la literatura sino de ego literario.

Semana de Novela Histórica de Cartagena

Marina Sanjuán“Ningún Escocés Verdadero” no es una novela histórica, la historia la tocamos de refilón (Elías, investigador de arte, está investigando sobre quién robo la Cruz de Caravaca en el año 1934). Pero ¡nos encanta que nos hayan invitado a participar en este ciclo!

Así que el viernes 11 de noviembre estaremos junto con el escritor cartagenero Manuel de San Juan presentando nuestra novela.

 

 

Cuándo: viernes, 11 de noviembre de 2016

Hora: 19:45

Dónde: Aula Caja Murcia (Casa Pedreño. Calle Puerta de Murcia, 1 30201 Cartagena)

Encuentro con lectores de Ningún Escocés Veradero

portadalibroselloGANADOR

Publicamos “Ningún Escocés Verdadero” el pasado julio en Amazon pero somos un poco supersticiosos y hemos decidido que lo mejor es hacer una presentación-fiesta, como manda la tradición pagana, para atraer la buena suerte. Pero como no nos gusta hablar de un libro que solo hemos leído David y yo, esta presentación va a ser realmente un encuentro con lectores, así que habrá spoiler.

Lugar y fecha: Librería Centro de Cartagena (plaza Juan XXIII), día 19 de noviembre, jueves, a las 19:30h. ¿Os apetece?

Ana B.